El cáncer de mama es una enfermedad en la que las células de la mama crecen de manera descontrolada, formando un tumor que puede detectarse mediante mamografías, ecografías o como un bulto palpable. Aunque afecta predominantemente a mujeres, los hombres también pueden desarrollarlo (alrededor del 1% de los casos).
Es uno de los cánceres más frecuentes en mujeres a nivel mundial, y su detección temprana mediante screening (mamografías) mejora significativamente el pronóstico.
Existen diversos tipos, clasificados según su origen y comportamiento. El carcinoma ductal in situ (CDIS) es no invasivo y está confinado a los conductos mamarios. Considerado etapa 0, tiene un excelente pronóstico.
El carcinoma ductal invasivo es el más común (~80%) y se extiende más allá de los conductos hacia el tejido circundante. El carcinoma lobulillar invasivo se origina en los lobulillos (glándulas productoras de leche).
Otros tipos menos frecuentes incluyen tumores filodes (pueden ser benignos o malignos), angiosarcoma (de vasos sanguíneos), enfermedad de Paget del pezón, y cáncer inflamatorio.
Tras la biopsia, se analizan los receptores hormonales (estrógeno y progesterona) que indican si el tumor responde a hormonoterapia, la proteína HER2 cuya sobrepresión indica agresividad pero permite terapias dirigidas (como trastuzumab), el grado tumoral (1-3) que indica cuán agresivas son las células, y el perfil molecular (Luminal A/B, HER2-enriquecido, triple negativo) que guía el tratamiento personalizado.
La cirugía es el pilar inicial en la mayoría de los casos, combinada con radioterapia, quimioterapia, hormonoterapia o terapias dirigidas según el estadio y características del tumor.
La lumpectomía (cirugía conservadora de mama) consiste en la extirpación del tumor más un margen de tejido sano circundante. Usualmente va seguida de radioterapia para preservar la mama.
La mastectomía total (simple) implica la extirpación completa de la mama, incluyendo pezón y areola, pero preservando músculos y ganglios (si no hay indicación de extirparlos).
La mastectomía radical modificada incluye la remoción de la mama, ganglios linfáticos axilares y, en algunos casos, el revestimiento de los músculos pectorales. La mastectomía profiláctica se realiza en mujeres de alto riesgo genético (mutaciones BRCA1/2) para prevenir el cáncer.
En muchos casos, se realiza biopsia de ganglio centinela para evaluar diseminación linfática sin extirpar todos los ganglios, lo que reduce complicaciones como linfedema. Posterior a la cirugía, las opciones de reconstrucción mamaria (inmediata o diferida) con implantes o tejido propio mejoran significativamente la calidad de vida.
El pronóstico depende del estadio (es decir, de la extensión y diseminación del tumor en el cuerpo) al momento del diagnóstico. En etapas tempranas, la supervivencia es excelente (>90% a 5 años).
Los factores de riesgo incluyen edad, historia familiar, obesidad, uso de hormonas exógenas y mutaciones genéticas. Realice autoexámenes mensuales, mamografías periódicas según su edad, y consulte ante cualquier cambio en las mamas. Siempre busque evaluación por un oncólogo mamario especializado para un diagnóstico y tratamiento oportunos.
Las recomendaciones generales son:
Si tiene antecedentes familiares de cáncer de mama (especialmente en familiares de primer grado) o mutaciones genéticas BRCA1/2, es posible que necesite comenzar el screening más temprano (a veces desde los 30 años) y con mayor frecuencia. Consulte con su médico para un plan personalizado.
Consulte a su médico si nota alguno de estos cambios:
La detección temprana salva vidas. Realice autoexámenes mensuales y acuda a sus mamografías de rutina.
Sí, la reconstrucción mamaria es una opción disponible para la mayoría de las mujeres que se someten a mastectomía. Puede realizarse de manera inmediata (durante la misma cirugía de mastectomía) o diferida (meses o años después). Las técnicas incluyen el uso de implantes mamarios (de silicona o solución salina) o tejido propio del cuerpo (colgajo DIEP, TRAM o de dorsal ancho). La decisión depende de su preferencia personal, tipo de cáncer, tratamientos adicionales necesarios (como radioterapia), y salud general. Consulte con un cirujano plástico especializado en reconstrucción mamaria para conocer las mejores opciones en su caso.
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