La colpoplastia o vaginoplastia consiste en reconstruir, reparar o rejuvenecer la vagina para restablecer su anatomía y función. La indico en casos de agenesia (ausencia congénita), secuelas oncológicas, prolapsos del suelo pélvico, incontinencia urinaria asociada o para mejorar tonicidad, lubricación y apariencia vaginal.
El procedimiento puede ser anterior o posterior para corregir cistocele o rectocele, incluir periné (colpoperineoplastia) o generar una neovagina mediante injertos. Se realiza bajo anestesia general o regional y suele durar de 1 a 3 horas.
En cada paciente valoro si es necesario reparar la pared frontal o posterior, usar mallas de refuerzo (cada vez menos frecuentes) o recurrir a técnicas laparoscópicas. También realizo rejuvenecimiento con láser o cirugía cuando el objetivo es funcional o estético. Todo se define tras estudios de imagen y evaluación de suelo pélvico.
La hospitalización suele ser de 1 a 3 días, con reposo relativo de 2 a 4 semanas y abstinencia sexual de 6 a 8 semanas. Los resultados incluyen alivio de dolor, mejor control de continencia, disminución de infecciones urinarias y una vida íntima más cómoda. Siempre explico riesgos como infección, sangrado o molestias crónicas para tomar una decisión informada.
Como toda cirugía puede presentar infecciones, sangrado, dolor crónico, alteraciones en la sensibilidad o complicaciones relacionadas con mallas si se utilizan. Con evaluación preoperatoria completa y técnica cuidadosa, reducimos estos riesgos al mínimo.
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